Dentro de los cuidadores, existe un grupo que posee una triple sobrecarga; el de ser cuidador, el de ser discriminada socialmente por su género ya que tristemente, el ser mujer en éste país y en otros tantos equivale a una garantía estadistica de ser cuidador único, incluso en familias con varios hermanos, y el ser persona mayor.
A este fenómeno se le viene llamando el síndrome de la abuela esclava. Se trata de personas mayores, mujeres en su inmensa mayoría, que por diversas razones cuidan de sus nietos o de sus familiares dependientes de forma exclusiva, hecho que genera responsabilidades y habilidades tanto psicológicas como físicas, que en muchas ocasiones, están por encima de sus posibilidades.

